scars

domingo, 5 de junio de 2011

Mientras recorría el parque sin nadie a mi lado, me detuve a comprar una revista. Estaba hecha por todos nosotros, o tal vez no todos nosotros, pero sí quiénes quisieron hacerla propia; dos pesos, siempre uno tiene dos pesos en el bolsillo. La pagué, la tomé y la leí, texto tras texto. Uno me resultó familiar, lo conocía, lo había leído en alguna parte. Sabía de qué se trataba, porque aquel texto hablaba de mí. Concluí a leerlo totalmente, recordaba algunas partes del mismo, algunas todavía me parecían totalmente nuevas, era de ella, su nombre estaba en un costado de aquel enmarcado texto. Mi cabeza comenzó a hacer click, uno tras otro, regresaba al pasado y miraba con escacez cada recuerdo vivimos, estaban todos borrosos. Giré hacia mi derecha y allí estaba, con el pelo negro casi corto, un solo mechón de pelo rubio, sus labios cuasi rojos, como de costumbre, y una sonrisa que yo jamás pude ni supe cómo hacersela brillar; "¿ésto es tuyo verdad?" le pregunté, me sonrió y su tez se tornó un poco más roja que de costumbre, "¿lo es?" le pregunté con muchos nervios, y la mitad de una sonrisa se formó en mi cara, se rió, no volvió a contestarme, sabía que asi lo era.

No hay comentarios: